Armonizando nuestro espacio de trabajo gracias al Feng Shui

Feng Shui Oficina
En ocasiones, cuando montamos nuestro espacio de trabajo (ya sea en casa o en la oficina), no sabemos por qué, no acabamos de estar cómodos en ningún momento. Esta sensación no está relacionada ni con la silla que tenemos, ni con la luz de la habitación ni tan siquiera por la decoración, es más un sentimiento de malestar que no sabemos de donde viene. Este sentimiento se puede mejorar notablemente si aplicamos unas pocas reglas del Feng Shui:

El Feng Shui es un método chino practicado desde hace milenios que consiste en estudiar los flujos de energía que hay a nuestro alrededor. Teóricamente, todos los objetos emiten una energía que combinada puede hacer que la estancia en un lugar sea más placentera o menos. Si queremos lograr que nuestro espacio de trabajo sea lo más adecuado posible, deberíamos seguir una serie de pautas para lograr un espacio adecuado y positivo para trabajar.

  • La oficina tiene que ser cuadrada: para un correcto movimiento de las energías, el Feng Shui recomienda que el espacio de una habitación sea de forma cuadrada. Si nuestra habitación no lo es, debemos intentar que sea lo más cuadrada posible colocando los muebles en posiciones estratégicas.
  • El escritorio lo más alejado de la puerta: nuestro puesto de trabajo debe estar lo más lejos de la puerta posible y siempre de frente a ella. Con esto logramos transmitir una energía de poder y autoridad a toda persona que entre por la puerta. Si no podemos lograr esto, debemos poner entre nuestro escritorio y la puerta un ser vivo (una planta, una pecera) que absorba la energía procedente de la puerta.
  • La puerta siempre cerrada: para tener una mayor tranquilidad y armonía, la puerta debe estar siempre cerrada. Esto tiene relación con la forma de nuestra habitación, y con que la gente que entra en nuestro lugar de trabajo no ve nuestro estado desde fuera, con lo que podemos recibirlos de la mejor manera posible (en el caso de que sean clientes).
  • La espalda contra la pared: nuestra silla debe dar siempre la espalda a la pared y nunca debemos estar encima de una viga. De esta manera conseguimos que la energía fluya correctamente por nuestro escritorio.
  • Las plantas son buenas: tener unas cuantas plantas verdes hacen que nuestra creatividad y nuestro humor mejore cada vez que entramos en la habitación. Si alguna planta se marchita o se seca, debemos quitarla inmediatamente.
  • Iluminación: la mejor luz es siempre la del día. Si no se puede conseguir, debemos desechar la idea de utilizar fluorescentes y tener siempre lámparas que nos den una luz amarilla, que nos da los colores más parecidos a los de la luz natural.

A primera vista, los consejos del Feng Shui pueden parecer una tomadura de pelo, pero en realidad no es así, ya que el Feng Shui ha demostrado ser una metodología útil a la hora de decorar espacios, siendo seguido por importantes arquitectos como los que construyeron el Banco de Inglaterra, el Museo Guggenheim de Bilbao o la Ciudad Prohibida de Pekín.

Más información | Feng Shui (Wikipedia)
Foto | skreuzer

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