
Continuamos entrevistando a personas que comparten su experiencia laboral a través de internet y gracias a las cuales hemos podido aprender diferentes maneras de afrontar nuestro trabajo en movilidad. Personalmente, tenía ganas de saber algunos detalles sobre la forma de trabajar de Raúl Hernández González, quien durante un tiempo fue sólo Consultor Anónimo. Su blog ha mezclado siempre una aguda capacidad para observar la vida (laboral o no), humor sano, textos contagiosos y gran capacidad para transmitir sus propias ideas sin necesidad de hacer de gurú.
Actualmente Raúl es consultor de empresas digitales y escribe tanto en su blog personal como en Digitalycia. Después de un tiempo de trabajar en Madrid, Raúl decidió trasladar su vida a Aranda de Duero. Aquí ya os hemos hablado alguna vez sobre las ventajas e inconvenientes de escapar de una gran ciudad, así que la primera pregunta era casi obligada.
[Moviéndonos] Hace un tiempo decidiste dejar la gran ciudad e irte a vivir a Aranda. Eso implicó también trabajar en movilidad. ¿Supuso un problema? ¿Qué fue lo que más te costó una vez que empezaste tu ritmo de trabajo normal?
[Raúl Hernández] En lo fundamental fue un cambio de “base de operaciones”: de tener el despacho en mi piso de Madrid a tenerlo en el nuevo de Aranda. Una vez organizado el cambio de línea (que fue un poco más complicado de lo deseable “gracias” al proveedor de telefonía fija – la wifi abierta de la Biblioteca Municipal me ayudó a sobrevivir esas dos semanas de “eclipse de ADSL”) la dinámica de un día de trabajo habitual no requería de demasiada movilidad. Lo que sí es cierto es que los viajes a Madrid se hicieron más frecuentes, y en ese caso sí me vino bien tener una conexión de datos en el móvil para poder estar al tanto durante el día especialmente del correo electrónico.
[Moviéndonos] ¿De qué herramientas (hardware) para el trabajo en movilidad dispones en el día a día? ¿Alguna de ellas se ha hecho realmente imprescindible? ¿Te mantienes actualizado o eres fiel a las que ya tienes y con las que te ha ido bien?
[Raúl Hernández] No soy muy de “cacharritos”. Me agobia llevar demasiadas cosas encima, por no hablar de tener que estar pendiente de las baterías de n cacharros distintos. Así que en realidad llevo dos años largos centralizando mi vida móvil en un SonyEricsson k800i: me sirve para consultar/gestionar el correo, para tuitear, para hacer alguna foto, para escuchar la radio o mp3… Como mis viajes suelen ser cortos (la ida por la vuelta; o ir un día y volver al siguiente como mucho) no necesito cargar con nada más grande, todo puede esperar unas horas a que regrese al despacho. Y si en algún momento tengo un viaje más largo que me obliga a llevar el portátil, uso el mismo móvil como módem para la conexión de datos.
Tampoco soy de andar cambiando con frecuencia de dispositivo: no me dejo deslumbrar por funcionalidades evolutivas que no satisfagan una necesidad real. El ciclo de uso de mis dispositivos es de 3-4 años, y para entonces el cambio suele suponer un verdadero salto cualitativo (y, por lo tanto, hace que merezca la pena gastarse los x cientos euros que suele llevar aparejado).
[Moviéndonos] ¿Qué software utilizas o recomiendas para aquellos que estén pensando en trabajar en movilidad o tengan que hacerlo?
[Raúl Hernández] En general soy muy partidario de aplicaciones “en la nube” (soy especialmente intensivo en el uso de las aplicaciones de Google, empezando por GMail – tengo varias cuentas de correo, pero todas centralizadas en una misma de Gmail). Suelen permitir un acceso razonable desde cualquier tipo de dispositivo, tienes la información disponible para consultar cuando la necesites y, muy importante, los cambios son consistentes: lo que cambias en un sitio queda cambiado, no tienes que estar pensando en que si es una versión u otra.

[Moviéndonos] ¿Cómo organizas tu horario? ¿Utilizas alguna metodología GTD? ¿Planeas también tu tiempo libre para evitar estar “siempre trabajando”?
[Raúl Hernández] No soy muy sistemático en mi organización. He tratado de acercarme al GTD (uso Rememberthemilk para la gestión de tareas) pero de forma no demasiado brillante, digamos que soy poco “germánico” y disciplinado, y bastante dado a la procrastinación (o, como bien decían el otro día en twitter, a “marear la perdiz”). Pero lucho contra mi naturaleza![]()
En cuanto al tiempo libre, por el mismo motivo no soy de planificarlo. Pero sí de ser consciente que hay que dedicar tiempo al ocio y al negocio, y procurar encontrar momentos a lo largo del día para las dos cosas.
[Moviéndonos] Un verano, tuvo mucho éxito en tu blog la palabra “trabacaciones”. ¿Puede el trabajador en movilidad y autónomo escapar de algo así? ¿Es ése un buen momento para olvidarnos de la tecnología, al menos durante una semana?
[Raúl Hernández] Siempre he pensado que no es algo malo, si no bueno. No es algo de lo que yo quiera escapar, sino que merece la pena. El poder organizar tu tiempo y disponer de herramientas que te permitan alejarte de tu “puesto de trabajo” (entendido como el puesto tradicional, atado a la mesa del despacho durante un horario prefijado) hace que puedas optimizar tu tiempo y aprovecharlo lo mejor posible para atender a tu vida profesional y a tu vida personal. Es verdad que hay gente que prefiere establecer barreras claras (“de 9 a 19 pienso en el trabajo, en cuanto salgo me olvido”; “me voy de vacaciones y desconecto del todo”, etc.), pero yo creo que hay que atender el trabajo 24×7 (lo cual no quiere decir “trabajar”, sino “estar atento”: el mundo dinámico y globalizado en el que vivimos no funciona solo “de 9 a 5”) y también dedicarse tiempo (a uno mismo, a su familia, a sus aficiones…) todos los días (y no sólo el fin de semana o las vacaciones). Por eso, para mí, la situación ideal es estar de “trabacaciones” permanentes, pudiendo elegir a qué prestas atención en cada momento, y también (y no es baladí) desde dónde lo haces.
[Moviéndonos] ¿Puede cualquier persona adaptarse a esa manera de trabajar o hay que estar hecho de una pasta especial?
[Raúl Hernández] Es una forma exigente de trabajar, porque hay que ser lo suficientemente fuerte como para mantener el equilibrio entre los dos lados de la balanza: no dejarse absorber 100% por el trabajo, y tampoco creer que todo es jauja. Supone adquirir un poder de decisión sobre el uso del propio tiempo, y como dicen los clásicos del cómic, “un gran poder comporta una gran responsabilidad”. Es una cuestión de responsabilidad con uno mismo, con su trabajo, con su entorno personal… por eso hay muchas personas que, abrumadas por esa responsabilidad, prefieren escudarse en los horarios (para las dos cosas; se despreocupan de su trabajo “porque estoy de fin de semana y este tiempo es mío” pero también de cuestiones personales porque “yo no puedo, que estoy trabajando”) para no tener que enfrentarse a ella.
[Moviéndonos] En Moviendonos siempre hemos hecho gran hincapié en la seguridad de los datos. ¿Qué medidas de seguridad tomas, Raúl?
[Raúl Hernández] Me temo que en este caso merezco las orejas de burro; es un tema al que le presto muy poca atención. Reflexiono de vez en cuando sobre esa cita que dice que “solo hay dos tipos de usuarios de ordenador: aquellos que ya han perdido datos y aquellos que los van a perder”, sé que mi actitud no es la correcta… pero precisamente por mi carácter poco sistemático que comentaba antes se me hace muy cuesta arriba ponerle solución.
En Moviendonos | Entrevista a Berto Pena, de ThinkWasabi
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