El territorio que ocupa Estambul en la actualidad guarda más de tres milenios de historia como civilización tuvo como nombre inicial “Bizancio” en honor a Byzas nombre de un rey de los colonos griegos de las ciudades de Megara y Mileto que comenzaron a llegar alrededor del siglo VII A.c. ¿Te ayudamos a encontrar alojamiento en Estambul?

(Hagia Sofía. Foto: Flickr)
En los años posteriores esta ciudad estaría en manos de los persas, que la ocuparían y la destruirían en el siglo V a. C. Recuperada en las Guerra Médicas por los espartanos en 479 a. C., estos la reconstruyeron en el 478 a. C. Más tarde Esparta tuvo que disputar su control a los atenienses, los que la tomaron en el 409 a. C., pero fueron expulsados en el 405 a. C., aunque en el 390 a. C. volvió a manos atenienses.
Lo que seguiría desde allí sería una serie de intentonas por conquistar esta ciudad por parte de los imperios macedónico y romano. No sería sino hasta el siglo I D.c., bajo el gobierno del emperador Trajano. Contrariamente a lo pensado esto traería mayores beneficios a Bizancio, pues la posicionaría como metrópoli romana en occidente y a la postre como último bastión de la cultura helénica de los siglos posteriores.
La posición estratégica de Bizancio atrajo al emperador romano Constantino I, que en el año 330 funda la ciudad con el nombre de Constantinopolis en honor a él mismo y la convierte en la Capital del Imperio Romano de Oriente que más popularmente se le nombra como Imperio Bizantino.

(Hagia Sofía de noche. Foto: Flickr)
La vitalidad comercial de esta ciudad y su importancia como punto de conexión con oriente influyeron a la sobrevivencia del Imperio Bizantino, a diferencia de su par en occidente. Desde Constantinopla se emprendían viajes y se intercambiaban productos entre tres continentes (Europa, Asia y África). La Basílica de Santa Sofía, hoy Mezquita Hagia Sofía, data del periodo de esplendor del Imperio Bizantino, fue uno de los templos emblemáticos del cristianismo de los primeros siglos.
Este esplendor duraría hasta bien entrado el segundo milenio cuando progresivamente las invasiones turcas fueron erosionando el imperio. Esto, unido a las fragmentaciones de su territorio y a las convulsiones originadas a raíz de las cruzadas marcó el final de Constantinopla el año 1453m mientras su último Emperador o Basileus Constantino XI moría defendiendo la ciudad.

(Mezquita de Beyazid. Foto: Flickr)
La historia del Imperio Otomano no es menos trascendente. La llegada de los otomanos impuso un cambio acentuado en la estructura política, social y religiosa de la ciudad que pasó de ser una urbe cristiana ortodoxa a un asentamiento islámico con una visión del mundo diferente. No obstante las iglesias sobrevivieron como construcciones, se transformarían en mezquitas o templos de culto islámico. La toma del poder por Mehemed II, el conquistador inició el periodo en islamización de Constantinopla. Se edificaron mezquitas a medida que se sucedían los mandatos de los sultanes y algunas tomaron sus nombres. La Mezquita de Beyazid, la Mezquita de Süleymaniye, Y, la Mezquita del Sultán Ahmed.
La caída del Imperio de Oriente y el apogeo de los otomanos significó también una forma de crecimiento distinta en la ciudad. Sería además de su capital su centro militar para futuras conquistas de la Europa sur oriental. El apogeo de los otomanos llegaría con Solimán el magnífico en el siglo XVI quien introdujo una serie de reformas legislativas y militares, llegando el imperio otomano a su máxima expansión.
Luego sucedería una etapa de decadencia, causada sobre todo por la ineptitud de sus gobernantes, a las luchas internas, a la falta de modernización de sus estructuras políticas y a la emergente Revolución Industrial en Europa occidental. Todo esto haría que los otomanos fueran perdiendo los territorios conquistados en Europa y luego se comprometieran en la Primera Guerra Mundial. El fracaso de la Triple Alianza Condujo a Turquía a una severa crisis económica y Política, lo que conllevó a que se aboliera el Sultanato y Turquía tomara el modelo político de República.
Turquía sería establecida por Mustafa Kemal Atatürk en 1923, la capital fue trasladada de Constantinopla a Ankara. İstanbul se adoptó como nombre oficial en 1930. Estambul en los años sesenta con Adnan Menderes en el gobierno se realiza cambios en la infraestructura, como construcción de carreteras, redes ferroviarias, que facilitaron la industrialización de la ciudad, pero que fueron acabando con el antiguo paisaje de Estambul. El acuerdo de Ankara en 1963 marca la inserción paulatina de Turquía en la Comunidad Europea.
La historia de Estambul, está definida por una serie de acontecimientos donde entran a tallar las características disímiles de los mundos oriental y occidental, estos manifiestan su predominio sobre el otro en Esta pequeña fracción de continentes. Algunos le atribuyen a Napoleón el haber contado que si hubiera que hacer del mundo un solo Estado escogería a Estambul de capital. Probablemente hoy ya no pueda hablarse de un único lugar estratégico para ser centro de operaciones de algún imperio, pero la relevancia histórica de Estambul se rebela en sus monumentos donde se superponen distintas épocas del desarrollo de gran parte de la civilización humana.
Imagen 4 | Mustafa Kemal Atatürk. Fuente: Flickr
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