La próxima vez que vea a un miembro de su familia armado con una escopeta virtual en su videojuego favorito, no se preocupe. Esa mirada de regocijo, dice un nuevo estudio, proviene del placer sano de superar un desafío, y no de un anhelo morboso de perpetrar una masacre.
Si te gusto la entrada, seguramente quieras suscribirte a mi RSS feed!